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¿Es un buen momento para comprar una vivienda?
Por estos días, y debido al gran volumen de ofertas inmobiliarias, rebajas de tasas de interés, promociones, ventas nocturnas, y otras alternativas surge la pregunta ¿Es un buen momento para comprar una casa o departamento?
En mi opinión sí. Hay, a lo menos, dos factores que influyen en esta apreciación:
- 1.- Existen fuertes descuentos en casas y departamentos, debido a la acumulación de stocks. Estos descuentos oscilan entre un 4 % y un 25 %. La recomendación aquí es visitar las propiedades con descuento para analizar su ubicación, orientación, servicios y terminaciones para corroborar que se trate de un descuento efectivo. En la medida que los niveles de stocks vayan disminuyendo, los descuentos serán menores por lo que este es un buen momento para aprovechar descuentos importantes en el precio de compra.
- 2.- Otra recomendación es ser cuidadoso con la tentación de decidir por regalos en equipamiento y otros “ganchos”. Recordemos que la inversión es a largo plazo y, por lo tanto, la decisión no debe ser “contaminada” por ofertas de activos complementarios de menor duración.
- 3.- Las tasas de interés están bajas, lo que permite acceder a un financiamiento bastante razonable. En ese sentido, es recomendable ver distintas opciones, distintos bancos y también otras instituciones que están entregando créditos hipotecarios. Otra recomendación es tener cuidado con las tasas fraccionadas; es decir, tasas que son muy bajas en la primera parte del crédito, típicamente los tres primeros años, pero que después suben fuertemente por el período restante del crédito. También es importante seleccionar un plazo del crédito consistente con la realidad económica; o sea, un plazo que permita dividendos financiables o en otras palabras, que el endeudamiento no sea superior al 33% del ingreso familiar.
Algunos consejos prácticos:
Uno de los primeros problemas que tienen los jóvenes a la hora de adquirir su primera propiedad pasa por el ‘qué compro’. De ahí vienen el ‘cómo lo compro’ y ‘cómo me aseguro de estar realizando una buena transacción para no adquirir problemas’.
Lo primero es definir para qué quiero el inmueble: ocuparlo (vivir), utilizarlo por un período corto (para pasar a otra vivienda más grande, más amplia), o rentar.
En ese sentido, hay que entender que un inmueble funcional es aquel que mantiene una demanda activa en el tiempo. O sea, siempre genera interés por compradores y arrendatarios.
En definitiva, es algo propio que además puede adquirir valores de mercado superiores por mayor demanda, o por cambios de plan regulador, que permitan edificar altas densidades.
Otro aspecto a considerar son los m² que el comprador requiere de acuerdo a las necesidades de espacio o de áreas para trabajar. A esto se agrega que el bien no genere gastos superiores a la actual capacidad económica:
contribuciones bajas, gastos comunes bajos, etc.
Comprar un bien raíz entrega respaldo por donde se le mire y el costo alternativo que genera el pago de un arriendo versus el de un dividendo es diametral. Al pagar un dividendo, el dinero se está capitalizando en un largo plazo
